Dieta antiedad: ¡la fuente de la eterna juventud!

mujer con granada saludable en una mano como parte de una dieta antiedad

Una dieta antiedad comienza con una buena, y equilibrada, alimentación. Tu cuerpo funciona como el motor de un coche: si le das buen combustible, durará muchos años más. Ahora bien, dado que la gasolina de nuestro organismo son los alimentos, éstos deben ser de la mejor calidad posible.

En una dieta antiedad comerás bien, manteniendo los signos de envejecimiento, y peso, bajo control. Además de quitarte algunos kilos de encima, este régimen ayudará a activar tu organismo para que funcione, casi, como si tuvieras 20 años.

¿Qué es una dieta antiedad?

La dieta antiedad surgió para ayudar a las personas preocupadas por mitigar los cambios físicos, y mentales, del envejecimiento.

Varios estudios han demostrado que hay una serie de alimentos que deben consumirse, regularmente, ya que mejoran la salud de la piel, y combaten la vejez temprana del cuerpo.

Mezclando la ingesta diaria de comidas específicas, como la disminución de las calorías ingeridas, hemos conseguido frenar el envejecimiento y evitar problemas de salud, como la pérdida de memoria, los problemas del corazón, el cáncer, la osteoporosis, etcétera.

¿Para qué sirve una dieta antiedad?

Envejecer es un proceso natural, e inevitable, causado por factores ambientales como la irradiación solar, el humo, el estrés, el alcohol y la mala alimentación.

La dieta antiedad sirve para combatir los radicales libres, evitando así el envejecimiento, la flacidez y la aparición de arrugas.

Estudios han demostrado que algunos nutrientes pueden mejorar la elasticidad; hidratación y firmeza de la piel, reduciendo la aparición de manchas, con lo que se mantiene un aspecto más joven.

Esta dieta puede ser adoptada por cualquier persona que desee retrasar el envejecimiento. Empero, recuerda siempre ponerte en contacto con tu médico, o un nutriólogo, antes de adoptar alguna rutina, especialmente si tienes algún problema de salud.

El objetivo no sólo es tratar las consecuencias de la vejez, sino, sobre todo, evitarlas.

10 Alimentos que deben incluirse en una dieta antiedad

1. Salmón

El consumo de salmón es recomendable, al menos, dos veces por semana, ya que es muy rico en omega-3.

El salmón es una especie de pescado con un alto contenido en ácidos grasos esenciales. Es un alimento capaz de reducir la inflamación del cuerpo, propiedad con muchos beneficios para la salud.

Los omega-3 y omega-6 tienen efectos cardiovasculares protectores: promueven la cicatrización; ayudan a estabilizar la presión arterial; reducen el colesterol y el riesgo de padecer cáncer colorrectal, de próstata y mamario.

Los principales compuestos del salmón, que ayudan a retrasar el envejecimiento, son el omega-3 y la vitamina D.

Además de hidratar, y mantenerte sano, el consumo regular de salmón coadyuva a aumentar la elasticidad de la piel.

2. Nueces

Las nueces, ricas en omega-6, pueden ingerirse diariamente como snack, o añadirse en ensaladas, en porciones de 3 a 4 unidades.

Las nueces, ricas en vitamina B, promueven el funcionamiento del corazón y del cerebro, al tiempo que aumentan la resistencia de la piel. Aunque las nueces tienen alto contenido calórico, también poseen cantidades elevadas de potasio, magnesio, hierro, zinc, cobre y selenio.

3. Aceite de oliva

Aproximadamente, el 75% del aceite de oliva está compuesto por ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada, responsable de la destrucción del colesterol LDL, conocido como colesterol malo.

Además, el aceite de oliva contiene altos niveles de polifenoles, como el hidroxitirosol, mismo que tiene un gran poder antioxidante.

El aceite de oliva debe ingerirse crudo, siendo la variedad “extra virgen” la más indicada. Sin embargo, dicho alimento no deja de ser un lípido, por lo que debe consumirse con moderación.

4. Hortalizas

Las hortalizas son, como ya sabes, alimentos ricos en vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes. Por lo tanto, estas comidas deben ingerirse en abundancia.

Entre los vegetales crucíferos destacan la col, el repollo, la coliflor, el brócoli, el nabo, los rábanos y los berros. Cuando están presentes en tu dieta, promueven la eliminación de las toxinas; y tienen un efecto protector en la prevención del cáncer.

Te recomendamos consumirlos crudos, o ligeramente cocinados, para que sus enzimas no pierdan la actividad.

Procura variar las formas de preparación y consumo de estos alimentos, utilizándolos ya sea en el plato o en la sopa.

Por ejemplo, una sopa de brócoli, espinacas y espárragos es rica en nutrientes y antioxidantes, como la vitamina C, el calcio y el magnesio. Además, contiene una gran cantidad de agua, la cual promueve la hidratación del cuerpo y, a su vez, el mantenimiento de una piel joven.

5. Fresas y frutos rojos

Siendo frutas con un gran poder antioxidante, y un bajo contenido de hidratos de carbono, las fresas y los frutos rojos resultan esenciales para sentirse más joven, y lleno de vitalidad.

Además, estos frutos son ricos en vitaminas y minerales, mismas que te ayudarán a prevenir la aparición de diversas enfermedades.

Los fitoquímicos presentes en las fresas y los frutos rojos, conocidos como flavonoides, son potentes agentes antioxidantes. Éstos protegen contra la acción de los radicales libres y retrasan el envejecimiento.

6. Hierbas y especias

Por un lado, la cúrcuma es una especia que reduce la inflamación y tiene un efecto neuroprotector; asimismo, la salsa tabasco sufre un proceso de preparación que conserva las propiedades de sus antioxidantes; por otro lado, la canela ha sido objeto de estudios que han demostrado su eficacia para reducir el colesterol, el dolor de las articulaciones y la sensación de fatiga. Aunado a lo anterior, mejoran la función cognitiva y la memoria.

Los arriba mencionados son sólo algunos ejemplos. Además de eso, privilegia siempre el uso de hierbas y especias, en lugar de sal y azúcares.

7. Té verde

Aunque es una bebida y no un alimento, el té verde es esencial para quienes buscan una bebida que promueva el rejuvenecimiento.

Este té es rico en catequinas, antioxidantes que estimulan el metabolismo, impiden el envejecimiento y contribuyen a frenar la absorción de grasas perjudiciales, reduciéndola en un 30%. Por otro lado, contiene el aminoácido teonina, que promueve una sensación de bienestar y felicidad.

8. Semillas

Al incluir semillas en tu dieta mejorarás el funcionamiento de los sistemas digestivo e inmunológico, lo que hace la piel más bonita, y ayuda a prevenir la aparición de cáncer.

Varía en el tipo de semillas que ingieres, e intenta informarte sobre cómo debes utilizar, y preparar, cada clase. Algunas de las semillas más utilizadas son las de chía, linaza y calabaza. Una deliciosa forma de ingerirlas es añadiéndolas al yogur.

9. Lentejas

Para mantener tu piel hermosa y firme es importante consumir proteínas y fibras. Las lentejas contienen no sólo estos componentes, sino que también son un alimento de bajo contenido energético, lo que la vuelve una interesante alternativa a la carne, el pescado o los huevos.

Además de hacer tu piel más linda, el consumo regular de lentejas ayuda a reducir el colesterol y a perder peso, ello debido a que brindan la sensación de saciedad.

10. Granada

Las granadas son tan aconsejadas para tratamientos de belleza, que han llegado a las cremas para la cara.

La granada es una excelente arma contra los daños causados por los radicales libres; además, es rica en antioxidantes, vitamina C e innumerables vitaminas y minerales, esenciales para el mantenimiento de un cuerpo sano y un cutis radiante.

Asimismo, la granada contribuye a prevenir el cáncer y a reducir el colesterol.

Alimentos que deben evitarse

Por desgracia, no basta con añadir comida sana a tu alimentación para poder seguir una dieta antiedad a la perfección.

Si deseas tener un aspecto joven, y una salud ejemplar, durante el mayor número de años posible, evita estos alimentos y hábitos:

  • Dulces;
  • Alcohol;
  • Pasteles;
  • Refrescos;
  • Grasas de origen animal;
  • Comidas preparadas;
  • Carne roja;
  • Embutidos;
  • Sal;
  • Tabaco;
  • Entornos contaminados;
  • Exceso de exposición al sol;
  • Sedentarismo.

Otros consejos

  • Intenta cocinar los alimentos de forma saludable: elige asar, hervir o hornear; utilizando poca grasa, y especias para mejorar el sabor.
  • Evita utilizar caldos comprados.
  • Bebe entre 1,5 y 2 l de agua al día.
  • Ingiere tus comidas en un ambiente relajado, tranquilo y sin distracciones.
  • Haz pequeñas comidas varias veces al día, evitando pasar más de 3 horas sin comer.
  • Mastica bien los alimentos.
  • Deja los excesos alimentarios sólo para fiestas, y compensa las exageraciones en los días siguientes.
  • Practica ejercicio siempre que sea posible, y como parte de tu rutina.