5 cuidados esenciales para el tratamiento de una piel grasosa

mujer limpiando su rostro con piel grasosa

La piel grasosa es común, sobre todo en la cara y el cuero cabelludo. Esta condición es el resultado de la actividad excesiva de las glándulas sebáceas. El trabajo anormal de éstas últimas permite, y favorece, la formación de imperfecciones cutáneas.

Además de lo ya mencionado, este tipo de cutis se distingue por la producción de brillo, especialmente en la “zona T” (frente, nariz y barbilla). Dicha área tiene una piel más gruesa e irregular al tacto, así como poros más dilatados y visibles. La tez aceitosa no es, necesariamente, una con acné; más, el exceso de  grasa es una condición que beneficia su desarrollo.

Por último, el sebo, al nivel del cuero cabelludo, hace que el pelo sea grasoso.

¿Cuáles son los cuidados esenciales para tratar la piel grasosa?

1. Limpiar la tez correctamente, utilizando un producto suave, y especial para el tipo de cutis

La piel siempre reacciona a la inversa de lo que deseamos: cuanto más intentamos retirar el sebo, más lo produce la dermis.

Por lo tanto, es importante utilizar productos especialmente diseñados para la tez grasa, no olvides usar aquellos que no son demasiado agresivos. Lo ideal es emplear agua micelar para una limpieza con algodón, o gel que se enjuague con agua.

Es esencial recordar la limpieza nocturna, tengas o no maquillaje que retirar, hacerlo extrae las impurezas acumuladas a lo largo del día. Lo mismo ocurre con el aseo por la mañana. Ambas deben hacerse con delicadeza.

2. Utilizar, diariamente, un producto hidratante para piel grasosa

No olvides hidratar la piel grasa, y recuerda hacerlo con los productos adecuados. Sin hidratación, el cutis seco se deshidrata de la misma forma en que el grasoso y produce más aceite.

Ten en cuenta que no debes utilizar ninguna crema que agrave el nivel de oleosidad. Si utilizas un humectante que no es oil-free, es decir, que no contiene aceite, es probable que, sin quererlo, incrementes la cantidad de sebo que hay en tu piel.

A continuación, se enlistarán productos hidratantes con acción matificante. En la piel aceitosa funcionan bien:

  • Las lociones,
  • Los serums,
  • Los productos en gel.

3. Usar productos específicos para piel grasa y maquillaje no comedogénico

El maquillaje es un dolor de cabeza para alguien que tiene la piel grasosa, eso porque no es fácil mantenerla intacta por mucho tiempo. El truco consiste en elegir productos que se queden fijos en la tez.

La elección del maquillaje es esencial para mantener la piel limpia y libre de oleosidad. Hay muchos productos denominados “oil-free” (sin aceite), “anti-shine” (anti-brillo), reguladores de la oleosidad y toallitas, o absorbentes, de grasa. Todos los anteriores ayudan a resolver el problema, al menos durante unas horas. Asimismo están los polvos selladores y los primers, que fijan el maquillaje y dejan la piel sin brillo.

La elección de la base también debe realizarse con el asesoramiento adecuado, ésta debe tener una consistencia, y fórmula, adecuada para la piel aceitosa, y no ser demasiado oclusiva, de lo contrario, existe el riesgo de la obstrucción de los poros.

4. Proteger la piel del sol quien, contrario al pensamiento general, es el enemigo de la piel aceitosa

El protector solar es esencial en la rutina diaria de todos los tipos de piel, sin excepción para la tez grasosa. Sin embargo, para este cutis es primordial elegir un producto con una textura adecuada, y un efecto matificante.

Por otra parte, este tipo de crema ayudará a controlar la oleosidad que, inevitablemente, surge de la exposición solar, proporcionando, incluso, un mejor aspecto general a la dermis. Los protectores solares en crema son, en promedio, los más agradables.

5. La exfoliación, las máscaras purificantes y las “detox” son amigas de la piel grasa

La producción excesiva de sebo mantiene células muertas en la superficie de la piel, dando lugar al acné y a los puntos negros y obstruidos.

Aunque la exfoliación es obligatoria, en pieles aceitosas esta actividad se vuelve aún más importante, ya que es necesaria para renovar la epidermis. Debes elegir exfoliantes específicos (los mejores son a base de ácido salicílico) que no sean demasiado agresivos, y máscaras purificantes que mantengan la piel limpia.