Mascarilla de avena para humectar la piel sensible

La piel es el órgano más grande del cuerpo, por tanto, la piel sensible es la más expuesta a numerosos factores externos; se considera sensible, esa con tendencia exagerada a reaccionar frente a ellos. Pese a la cantidad de productos cosméticos disponibles en el mercado, la apuesta por lo natural siempre será una buena idea, no sólo por la practicidad de estar elaborados a base de ingredientes naturales disponibles en casa, sino por la economía que suponen.

¿Cuáles son las áreas más afectadas por la piel sensible?

Si bien suele ser más frecuente en la región facial, la sensibilidad de la piel también puede notarse en el área del escote y localizaciones puntuales como el cuero cabelludo y las extremidades. En el peor de los escenarios, la reactividad de los vasos sanguíneos y su fina transparencia puede ocasionar la aparición de rosácea y es por lo general, la clase de piel más propensa a arrugarse prematuramente.

Cuidados qué demanda la piel sensible y algunas opciones naturales

Las mascarillas de avena son muy populares debido a sus propiedades de limpieza, y que además resultan exfoliantes y humectantes. Son un excelente remedio casero que hace que tu piel se sienta suave, lisa, sana y radiante. La harina de avena proporciona numerosos beneficios para la piel.

Una mascarilla casera muchas veces puede ser la salvación para muchas de nuestras preocupaciones, hay una infinidad de ellas como los son, mascarilla de aguacate, miel o la mascarilla de avena, la cual aprenderás a preparar hoy, checa lo siguiente:

Mascarilla de avena

Ingredientes:

  • 250 gramos de avena
  • 250 gramos de leche entera de vaca

Instrucciones:

  1. Coloca la harina en un recipiente y agrega la leche.
  2. Ve revolviendo poco a poco.
  3. Cólala y colócala en tu rostro.
  4. Deja actuar de 15 a 20 minutos.
  5. Enjuaga y tu rostro lucirá radiante.

Beneficios para la piel

Mujer que se aplica mascarilla de avena

Ayuda a la piel sensible. La avena es adecuada para todo tipo de piel, e incluso para las pieles más sensibles debido a sus propiedades anti-inflamatorias. Ayuda en el alivio de la irritación y trata las inflamaciones,
logrando que la piel se vea limpia y clara. También se puede utilizar como un jabón suave, ya que contiene saponinas, que es un agente de limpieza. Las saponinas que se encuentran en la avena ayudan a eliminar la suciedad de los poros de la piel.

Mantiene la piel hidratada. La harina de avena, cuando se combina con su propiedad de limpieza, proporciona a la piel un suave brillo después de la aplicación tópica. También puedes utilizar los copos de avena que se han convertido en un polvo fino en máscaras faciales.

Elimina las células muertas de la piel. El uso regular de estas mascarillas ayuda a tratar la piel seca y se deshace de las células muertas de la piel y las tan feas espinillas.
Se usa para tratar el acné y la eczema. Sus muchas propiedades curativas y relajantes ayudan para erradicar las cicatrices del acné y otras imperfecciones en la piel.

Trata la piel grasa. Tanto la piel grasa como la piel seca puede beneficiarse de la aplicación de estas mascarillas. Los copos de avena pueden absorber cantidades excesivas de aceite de tu cara. La harina de avena va a equilibrar eficazmente la cantidad de aceite en la piel, y esto ayudará a reducir aún más el acné y otros problemas de piel grasa.

Como un exfoliante natural. La avena tiene propiedades exfoliantes naturales, por lo que se puede utilizar como un exfoliante casero. Sus excelentes resultados, incluyen la eliminación de los puntos negros y y las células muertas, que conduce a una tez más brillante.

¿Cómo cuidar la piel sensible desde casa?

Se considera sensible al tipo de piel caracterizada por ser frágil y fina, con tendencia a la irritación, ardor, picor, quemazón, descamación y eccemas, pues pierde con mayor facilidad agua corporal. Las causas de ello, pueden obedecer a distintos factores internos y externos: entre los primeros, sobresalen alternaciones hormonales, déficit de nutrientes y el envejecimiento, mientras que los segundos, engloba:

  • Calor extremo o viento frío
  • Sequedad en el entorno debido a al aire acondicionado o las calefacciones
  • Productos químicos, de limpieza, detergentes y cosméticos
  • Contacto con sustancias irritantes.

¿Qué medidas tomar cuando se sufre de sensibilidad en la piel?

De todos los tipos de piel, la sensible es la que demanda mayor atención, pues coincide igualmente como la más vulnerable de ahí la necesidad de tomar medidas puntuales para hacer que luzca de la mejor forma posible; entre ellas:

  • Evitar el uso de jabones con detergentes, pues a diferencia de los suaves, eliminan el manto lipídico de la piel, haciéndola propensa a descamarse.
  • Protegerla de los rayos del sol, así como de los cambios bruscos de temperatura.
  • Disminuir o evitar el consumo de alimentos muy picantes o de elevado contenido en especies, así como de bebidas alcohólicas.
  • Precaución con los tratamientos cosméticos antiedad, debido a que tienden a dañar e inflamar el cutis sensible.
  • Evitar exfoliarla con productos de alto contenido en ácidos frutales, apostando por fórmulas hipolergénicas, de baja presencia de químicos, perfumes, alcohol y conservantes.
  • Seguir una dieta rica en nutrientes – sobre todo, vitamina E, antioxidantes y ácidos grasos – e hidratarse adecuadamente.

Alternativas caseras y naturales para tratar la piel sensible:

Si de remedios caseros para combatir la sensibilidad de la piel se habla, no pueden faltar las siguientes recetas:

1. Mascarilla de plátano, leche y miel:

La preparación consiste en procesar dentro de la licuadora, ¼ de taza de leche fría, 1 plátano pelado y 3 cucharadas de miel; el resultado será una pasta homogénea que se aplicará sobre la zona a tratar y dejará en reposo por 10 minutos; transcurrido este lapso, retirar con agua fresca.

2.  Yogurt natural, papaya, clara de huevo y miel:

La siguiente mascarilla reúne la acción de:

  • 1 cucharada de yogurt
  • 1 clara de huevo
  • ½ taza de puré de papaya
  • 1 cucharadita de miel

Combinar en un recipiente de vidrio todos los ingredientes y extender el resultado sobre la zona afectada por la sensibilidad; es importante que la misma esté limpia y se permita a la mascarilla actuar durante 10 minutos. Se aclara con agua tibia.

3. Sábila, pepino, yogurt y cebada:

Para la tercera opción sugerida, se trae una mascarilla que tiene por protagonista a la planta aliada de cualquier tipo de piel ¿Cuál? por supuesto que el aloe vera; combinado una cucharada de su pulpa con 2 de yogurt y una de pepino rallado, se tendrá un potente remedio casero para aliviar la sensibilidad y devolverle la salud a la piel. Complementar el efecto agregando 2 cucharadas de harina de cebada; dejar actuar 10 minutos y enjuagar con agua.

4. Copos de avena y miel:

La avena no sólo refresca la piel, sino que contienen minerales y aminoácidos que la suavizan e hidratan. La leche que desprende sus hojuelas es efectiva en el tratamiento de la piel sensible; obtenerla es sencillo.

Dentro de una taza, poner en remojo 1 cucharada del ingrediente junto a un poco de miel y unas gotitas de agua. El objetivo es alcanzar una pasta uniforme que será aplicada, dejándole secar por completo antes de retirar.